Los Huertos Escolares permiten a la niñez relacionarse con la tierra

San Pedro de Macorís. En el batey Don Juan de la provincia San Pedro de Macorís, están trabajando para cambiar la forma en la que la educación inicial enseña a la niñez a relacionarse con la tierra.

El proyecto de Huertos Escolares es implementado por ASCALA, una institución de las Hermanas Misioneras Scalabrinianas en República Dominicana. Cuenta con el apoyo de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en el país.

En poco más de un año, los Huertos Escolares han sido implementados en seis escuelas de la provincia.

Las capacitaciones para niños y niñas son impartidas por un ingeniero agrónomo, quien facilita talleres sobre preparación de terreno y estructura física para producción de hortalizas; una doctora que enseña sobre nutrición y su aporte para el desarrollo intelectual de la niñez y; una persona experta en producción orgánica que enseña sobre agricultura, ecología, permacultura, bosques comestibles, resaltando la importancia del uso de abono y fertilizantes orgánicos.

Los espacios habilitados para la siembra en cada una de esas escuelas están dando excelentes cosechas: lechuga, berenjena, plátano, tomate, pepino, espinaca, cilantrico, apio, yuca, maíz, guandules, ahuyama y caña.

Pero más allá de los productos cosechados, ASCALA valora los beneficios del proyecto para las noventa familias: “Que niños, niñas y adolescentes sientan amor por la tierra desde temprana edad, educando en una cultura del cuidado de la tierra, así como cambiar los hábitos de alimentación para una forma más saludable”, asegura la organización.

Antes del inicio de la pandemia, en las escuelas de Astin Jacobo y El Peñón se había integrado la práctica de los Huertos en la vida de la escuela, involucrando más estudiantes y haciéndola parte de su método de enseñanza. Mientras que en la Escuela Inocencia venden los productos cosechados para hacer un fondo para las necesidades del mismo centro escolar.

La interacción entre los seis huertos escolares también es permanente, mediante el intercambio de semillas entre las escuelas y alimentación de un semillero presente en la misma sede de ASCALA, donde crecen las matas que luego se llevan para los huertos.

Durante la emergencia producida por el Covid-19 este proyecto ha continuado, aunque reduciendo a la mitad el número de participantes en cada Huerto, a fin de garantizar la distancia de seguridad, incluyendo sesiones sobre la importancia de las medidas de prevención del contagio durante esta crisis (especialmente higiene), a las ya existentes sesiones sobre nutrición equilibrada, preparación de terreno, etc.

Los Huertos Escolares generan alimentos saludables que los alumnos pueden llevar a sus hogares, convirtiéndose en una manera de subsistencia para las familias.

Por último, ASCALA valora que gracias al proyecto de Huertos Escolares el alumnado está aprendiendo a manejar conflictos, tomar decisiones para el beneficio común y en general, tener una mirada más atenta a la protección y preservación ambiental.

ASCALA tiene como misión el servicio de promoción, desarrollo humano y social de los migrantes y sus descendientes vulnerables y defensa de los derechos. La Agencia de la ONU para los Refugiados, es una organización mundial dedicada a salvar las vidas, proteger los derechos y construir un futuro mejor para los refugiados, las comunidades desplazadas por la fuerza y las personas apátridas.

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